RELACIONES DE PAREJA QUE FUNCIONAN

29.3.16 Pedro Vargas-Machuca 0 Comentarios

Pareja en equilibrio


Una pareja son simplemente dos, y una pareja sentimental son dos que comparten sentimientos amorosos. Hasta aquí, lo obvio, lo que a nadie se le escapa. Pero si a esto le añadimos que cada ser humano entiende el amor a su manera, y que lo que hace que una pareja dure es que compartan un proyecto, entonces la cosa se complica. La mayoría de las personas ha pasado una gran parte de su vida, primero buscando y después intentando que funcionen sus relaciones de pareja.
El concepto de pareja ha ido cambiando en las diferentes épocas y culturas, encontrándonos con 4 tipos de pareja:
Tipos de Pareja

1. “Media Naranja”. Se corresponde con un concepto mítico-romántico de pareja, según el cual cada miembro de la pareja se acopla a su otra mitad. Es un mito, pues nadie es una mitad y, mucho menos, una mitad de nadie. La suma de 1+1 nunca puede dar =1, a no ser que cada uno haga grandes renuncias (intereses, amigos…) y se transforme en “medio ser”. Cuando se produce la temida ruptura el sentimiento de falta es terrible, pues se sienten incompletos.
2. Pareja abierta. Ha estado de moda en las últimas décadas siempre reivindicado por el sentimiento de libertad implícito. Está en el polo opuesto a la “media naranja” ya que aquí la pareja comparte algunas actividades y otras muchas no (relaciones sexuales, amistades, ocio, economía, etc.). Muchos expertos las califican también de relaciones mito por ser altamente inestables (poco duraderas), justificando esta afirmación en que las personas con las que compartimos poco son fácilmente sustituibles por otras con quienes también compartir poco. Estando de acuerdo con ésto, no obstante, no podemos confundir la pareja abierta con aquellas parejas que han acordado, de manera consensuada y libre, “abrir” únicamente su sexualidad a otras relaciones.
3. Pareja tradicional. La reconoceremos fácilmente en generaciones pasadas, en la relación hombre-mujer. La mujer se subsume en el la vida del hombre, que es quien trabaja y tiene su independencia económica, profesional y de ocio (bares, casinos…) mientras ella depende de él y su vida casi se reduce al hogar. Si bien ha demostrado ser extremadamente estable en la historia de la humanidad, ha sido gracias a la falta de igualdad entre sexos característica de épocas anteriores.
4. Pareja TERAPÉUTICA o moderna. Es el tipo de pareja que cuenta con el apoyo de los terapeutas de pareja, pues preserva la autonomía de los dos miembros de la pareja (al contrario que la media naranja o la pareja tradicional) y se dota de una estabilidad mayor que la pareja abierta. Comparten aquello que deciden de mutuo acuerdo. Estos acuerdos convierten a la relación en algo dinámico, que dialoga, donde ambos miembros de la pareja tienen algo que aportar, enriqueciéndola. No hay una dimensión establecida, varía en cada pareja, recordando que deben compartir tantos intereses como para que su proyecto de pareja tenga sentido y se dote a la relación de estabilidad, pero sin excederse y asfixiar uno a otro.
¿Cómo se decide qué se comparte y qué no?
En base a la negociación. Es posible que a mi no me interese la danza clásica o el fútbol, y a ti no te gusten determinados amigos o familiares míos y acudamos a estas actividades por separado. Pero también lo es que me apetezca mucho que me acompañes y ambos negociemos para que a cambio yo te acompañe a aquello que tú deseas y yo no tanto. Sabemos que no todo es negociable, o que a veces el precio a pagar es muy elevado y, que en estos casos, no llegaremos a un acuerdo fácilmente. En otros casos, se trata de un simple intercambio (ofrecer algo a cambio de algo) sin presiones, sin imposiciones, donde ambos ganan. En el intento de imponer los propios intereses a la pareja, se aboca a la relación a crecientes problemas de comunicación, carencia de libertades, igualdad y respeto, así como a la falta de dinamismo que la empuja a la rutina.
Por último, otra herramienta de gran utilidad para alcanzar el acuerdo es la seducción: atraer a tu pareja hacia lo que a ti te gusta provocando su deseo o su afecto hacia ello. Tiene la ventaja para quien la ejerce (el seductor o la seductora), de que aquí no hay intercambio. La seducción es un arte que no todo el mundo domina, pero que con la práctica puede aprenderse.